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Información útil sobre la alergia a la leche (melk)

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Información útil sobre la alergia a la leche (melk)

Ficha informativa de la Asociación Noruega contra Asma y Alergia (NAAF, por sus siglas en noruego)

La alergia a la proteína de la leche de vaca

Al tener alergia a la leche de vaca, el sistema inmunológico del cuerpo reacciona frente a las proteínas de la leche produciendo anticuerpos (IgE – inmunoglobulina E), activando células inflamatorias. Cada vez que una persona alérgica consume alimentos que contienen proteínas de la leche, el sistema inmunológico reacciona secretando mediadores, como por ejemplo histamina o bien hay una reacción inflamatoria mediada por células T. La histamina se secreta en diferentes partes del cuerpo produciendo síntomas como diarrea, vómito, dolores de estómago o erupciones cutáneas (urticaria, eczema).

Hay más de 25 diferentes proteínas que pueden producir reacciones alérgicas a la leche de vaca. Hay quienes son alérgicos a sólo una de ellas, pero una gran mayoría es alérgica a varias proteínas. La leche que proviene de otros mamíferos, como la cabra, el caballo o el búfalo contienen varias de las mismas proteínas, por lo que los alérgicos a la leche de vaca también deben evitar la leche de estos mamíferos.

Si la madre que da el pecho incluye la leche de vaca en su dieta, la proteína de ésta podría transmitirse al niño a través de ella. Por esa razón, la madre debe muchas veces seguir una dieta en la que se prescinda del consumo de leche.

La alergia a la leche de vaca no debe confundirse con la intolerancia a la lactosa, que se debe a una capacidad disminuida para digerir la lactosa. La intolerancia a la lactosa ocasiona dolores estomacales y diarrea en casos de consumo elevado de productos ricos en lactosa como la leche, el queso marrón, el helado y la nata.

Síntomas

Los síntomas que pueden producirse en caso de alergia a la leche, son diferentes en cada persona. Para algunos, pueden ser leves y sin peligro, pero para otros es suficiente una pequeña cantidad para que haya una reacción alérgica severa. Las molestias al sistema digestivo (estómago e intestinos) son bastante comunes. La picazón en la boca y la garganta, así como las membranas mucosas inflamadas y dificultades respiratorias no son tan habituales, pero se dan, especialmente en niños pequeños. Reaparición de eczema y urticaria son los síntomas más habituales en niños.

Frecuencia

La alergia a la leche es la más común de las alergias en niños pequeños, debido a que es un alimento que se introduce tempranamente en la dieta del bebé, ya sea en las gachas que se le da al pequeño o en la fórmula. Aproximadamente 2 a 3 % de los bebés noruegos (0 a 3 años) tienen esta alergia.

Diagnosis

Para comprobar si una persona tiene la alergia a la leche, el médico evaluará la historia clínica del paciente y tomará pruebas de sangre para el análisis de anticuerpos (IgE) y procederá a un análisis por la prueba de Pirquet. No todos los alérgicos a la leche dan positivo en estas pruebas, sobre todo en el caso de los lactantes con síntomas como diarrea, vómito y sangre en las heces. La única manera segura de averiguar si es la leche la que ocasiona los síntomas es eliminandola de la dieta para ver si los síntomas desaparecen. Si no se está seguro, se debe incorporar la leche de nuevo a la dieta para ver si los síntomas reaparecen. A los niños que no han ingerido leche durante un tiempo, producto de su alergia, se les introduce la leche de vaca en forma controlada, para saber si han superado la alergia.

Pronóstico

El pronóstico con la alergia a la leche de vaca es por lo general bien bueno. En la mayoría desaparecen los síntomas antes de alcanzar la edad escolar. En cuanto a los lactantes en cuyo caso no se ha detectado alergia con las pruebas de anticuerpos IgE (resultados negativos) se puede tratar de volver a incorporar la leche a la dieta al 0,5-1 año. Se desconoce cuántos en edad adulta tienen alergia a la leche, pero se estima que está bien por debajo del uno porciento de la población.

 

¿Dónde se encuentra la proteína de la leche?

Hay muchos alimentos prefabricados industriales y semi-industriales que contienen leche como parte de sus ingredientes. Por lo tanto, es imprescindible leer en el envase la declaración de ingredientes al comprar comestibles. Si un producto cualquiera contiene leche entre sus ingredientes, debe estar claramente especificado en el envase, independiente del porcentaje en que la leche esté presente en el producto en cuestión. A continuación hay una lista de denominaciones que se utilizan el la declaración de contenido y que significan que se ha incorporado proteína de leche en el producto:Crème fraiche (nata), fløte (nata), is (helado), kasein, kaseinat, kesam, laktalbumin, margarin (margarina), myse (suero de leche), mysepulver (suero en pólvora), ost (queso), ostepulver (queso en pólvora), rømme (crema agria), smør (mantequilla), yoghurt(yogurt), yoghurtpulver (yogurt en pólvora).

Ni la mantequilla de cacao(kakaosmør), ni el ácido lácteo, ni los aditivos alimentarios contienen la proteína de la leche.

Nutrición

La leche es una importante fuente de nutrientes en la dieta noruega. 25% del consumo de proteínas de los niños, 70% del consumo de yodo y alrededor de un 70% del de calcio proviene de productos lácteos. Por eso es importante que la eliminación de productos lácteos de la dieta venga seguida de un reemplazo de aquéllos por alimentos que aporten los mismos nutrientes. Una alternativa a esto es recurrir a suplementos vitamínicos adecuados.

¿Con qué productos se puede reemplazar la leche?

– BebidasPara niños pequeños (0-3 años) se debe dar un sucedáneo de leche hipoalergénico. Este sustituto se entrega en farmacias y se consigue en forma gratuita con una receta médica azul (blå resept). Dado que puede resultar difícil hacer que niños ya un poco más grandes se acostumbren al sabor de estos sucedáneos, se recomienda empezar a hacer uso de ellos lo más pronto posible, preferiblemente durante el período de lactación. En el caso de jóvenes y adultos, se recomienda consumir bebidas parecidas a la leche, como la leche de avena, la leche de soja. El contenido de calcio en estas se corresponde con el de la leche de vaca, solo que estas bebidas tienen menos proteína y restos de sustancia.

– Para cocinarLos sucedáneos de leche vendidas en la farmacia se pueden utilizar en las gachas compradas en las tiendas de alimentos órganicos y saludables y que  se preparan sin leche, o uno mismo puede hacer las gachas desde cero usando harina. En las comidas que se toman en familia, se puede recurrir a la leche de soya, de arroz o de coco.